«Cuando Eckermann le contó una vez a Goethe —eso fue en 1827— que se le habían escapado dos pichoncitos de reyezuelo, a los que encontró al día siguiente en un nido de petirrojos, que estaban alimentando a los pequeñuelos junto con su propia cría, tal hecho exitó mucho a Goethe. Vio en él una confirmación de sus ideas panteístas y dijo: Si es cierto que ese acto de almientar a un extraño es algo que se da en toa la naturaleza con crácter de ley generla, entonces más de un enigma será resuelto» Piotr Kropotkin
Autor: Piotro Kropotkin
Precio: $80,000